Hace una semana, parece que fue en la noche del 9 al 10 de enero, se cometió un atentado al patrimonio histórico de Marbella, que afecta en primer lugar a todos los que vivimos aquí, y después a todos los andaluces, al estar considerado Bien de Interés Cultural en nuestra Comunidad.

El expolio se concretó en el mosaico de Medusa, el tema más llamativo de la estancia noble de la antigua vivienda situada junto al mar y muy cerca del río Verde. Desapareció una de las aves de la esquina del cuadrado donde se inserta la cabeza mitológica. Y de forma muy burda se arrancó la imagen de la Gorgona, lo cual evidencia la “poca profesionalidad” del atacante.

En los días siguientes continuaremos con noticias sobre este tema. Mientras tanto, sirva de portada esta fotografía de los alumnos del Colegio Público La Azucarera en una visita al yacimiento, que en aquellos momentos (mitad de la década de 1980) se recorría siguiendo las huellas de sus habitantes de hace dos mil años.

Paradójicamente, ahora que el monumento había sido acondicionado, en 2013, con una cubierta y pasarelas para proteger mejor las teselas, es cuando ha sido objeto de un daño irreparable.