Efemérides. 10 de enero de 1864
Construcción del cementerio de San Pedro Alcántara
El 10 de enero de 1864 el Ayuntamiento de Marbella acordaba la construcción de un cementerio en la colonia de San Pedro Alcántara, dado el incremento de población que había tenido la localidad y solicitaba del Gobierno los recursos necesarios, según el texto siguiente:
“Teniendo este Ayuntamiento en cuenta el incremento progresivo que va tomando la nueva población de San Pedro Alcántara donde se halla situada la Granja modelo de esta Provincia; siendo ya crecido el número de habitantes los cuales tienen necesidad de conducir sus cadáveres a esta ciudad, atravesando un trayecto de dos leguas, para que reciban sepultura eclesiástica; a fin de evitar dichos perjuicios y proporcionar a aquellos la comodidad conveniente acordó la construcción de un cementerio en dicha población de acuerdo con la autoridad eclesiástica, formándose al efecto el presupuesto de gastos; y siendo ya muchas y gravosas las cargas que pesan sobre este vecindario, y no pudiéndose imponer nuevos arbitrios, que se solicite del Excmo. Gobernador de la Provincia al tiempo de someter este acuerdo a su superior aprobación, reclame del Gobierno de S.M. las cantidades necesarias, contribuyendo también a este fin el Ayuntamiento en parte proporcional con los sobrantes que obtenga por las economías hechas y que se hagan en el presente año económico.”
Se inició el expediente oportuno y se subastaron las obras por algo más de 20.000 reales, una cantidad que tenía que asumir el Ayuntamiento, por ser competencia municipal, según requirió el gobernador provincial en varias ocasiones, seguramente a instancias del propietario de la colonia sampedreña.
Pero cuatro años después, el 5 de enero de 1868, no se había iniciado su construcción. El Ayuntamiento reunido con los mayores contribuyentes argumentaba que no disponía de fondos, y si hubiera dispuesto de ellos habría construido un cementerio nuevo fuera del núcleo urbano de Marbella, pues el existente dentro del castillo era un foco de insalubridad. Además alegaba que no podía exigir nuevos impuestos a una población que imploraba la caridad pública por las malas cosechas del último año.

11/Noviembre/2008 1:23
De la lectura del presente artículo parece claro que San Pedro no es objeto del desdén marbellero –léase sus políticos– desde hace unos días. Desde 1864, ante la constitución y crecimiento de San Pedro Alcántara como segundo núcleo en importancia dentro del municipio, se hacía necesaria la construcción de un cementerio.
Por Ley le correspondía hacerlo al Ayuntamiento de Marbella, pero quiere pasar la pelota al gobernador de la provincia, el cual puso en su sitio al alcalde de turno y, como muy bien se dice, en varias ocasiones se lo recordó el representante gubernativo al consistorio. Para que después digan que eso de la desigualdad, el olvido y el desprecio por este pueblo es un invento.
Hace menos años, si no recuerdo mal fue en abril de 1998, un abogado de Marbella, Luís Bertelli, decía algo así como: “¿Quiere San Pedro la independencia? Habría que estar muy seguros antes de comprometerlos, si de verdad quieren separarse de NOSOTROS están esperando que alguien les diga… ´sampedreño, tú a lo tuyo: No a la independencia´… y a continuación empezar a tratarlos como lo que son: ciudadanos de primera categoría de esta Marbella de todos”.
No se me ocurre una idea más absolutista, represiva y caciquil. Someterse al régimen, claudicar ante la Marbella indisoluble y después, como premio, se nos tratará como hombres libres. Así reclutaban los del norte a los esclavos africanos que recogían el algodón para los terratenientes del sur.
Desde que San Pedro Alcántara nace, se cuentan por miles los desprecios que hemos sufrido. El último la pretendida desaparición del cementerio, asalto a lo que tanto les costó reconocer que debían construir y hoy de un plumazo nos quitan bajo la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana, creando uno nuevo en Nagüeles (Marbella), para mayor desgracia de los sampedreños. No contentos con la obligación de tener que ir a la vecina ciudad a tramitar cualquier documento, plantear denuncias en los juzgados o incluso ir a curar nuestros males, desean que cuando no podamos defendernos, desde las alturas tengamos que ver como nuestro cuerpo va desapareciendo en tierras de Marbella.
Requiescat in pace.
09/Julio/2009 11:49
Soy sampedreña en la distancia y estoy con la independencia en relación a Marbella.